Con muy pocos días de diferencia, Laura Matamoros y Daniel Illescas vuelven a estar de celebración de cumpleaños. En este caso han cambiado el asfalto de Madrid por el exotismo del desierto de Dubai, donde su actual novio ha alcanzado su misma edad, 26 años. Los tortolitos han hecho las maletas y han puesto rumbo hasta los Emiratos Árabes Unidos, destino elegido para disfrutar de su primer viaje como pareja oficial.

El desierto se ha convertido en testimonio, cómplice y escenario de sus aventuras y de los momentos más románticos que se están dedicando. Debido a sus respectivos trabajos, son conscientes de que les va a costar en ocasiones sacar tiempo para estar juntos. Por eso, viven concentrados en exprimir cada actividad, cada puesta de sol compartida y cada caricia.

El 26 cumpleaños de Daniel no ha podido empezar mejor. Por sorpresa, y en mitad de la noche, los responsables del hotel organizaban un fastuoso y romántico picnic en una zona remota del desierto, en la que solo estaban Laura, Daniel, unas antorchas y la luz de las estrellas. “Esto es como un sueño”, afirmaba en sus ‘stories’ el modelo.

El viaje está siendo una combinación equilibrado de momentos de intimidad, relax y aventura. La pareja ha demostrado su gran afición por los deportes extremos y, a la mañana siguiente, Laura le ha dado la mejor sorpresa para una alma inquieta como Illescas. Ambos, en ropa cómoda y con el atuendo de seguridad necesarios, se han subido a un ‘boogie’ y la hija del colaborador de ‘Sálvame’ le ha dado a su novio la vuelta de su vida por el desierto. ¡Pura adrenalina!

Ya de vuelta a los lujos y comodidades del exclusivo hotel en el que se alojan en Dubai, Laura ha compartido un precioso recuerdo de estos días de ensueño compartidos con su chico, al que ha aprovechado para felicitar con un romántico mensaje: “Por veintiséis mil millones de momentos más juntos ♥️ Happy Birthday to u ✨ @danielillescas”. No cabe duda de que la ganadora de GH VIP 4 está viviendo con ganas esta nueva etapa de su vida después de un año tan agridulce como intenso y de emociones fuertes. Y Daniel está contribuyendo en gran medida a su actual felicidad.