La salud de Kiko Matamoros ha vuelto a preocupar a sus compañeros de ‘Sálvame’. Especialmente, Kiko Hernández, que no veía el momento de tener en plató a su amigo para preocuparse por él después de que Lecturas haya publicado en exclusiva que el colaborador se encuentra al borde de la ceguera total debido a un glaucoma en los dos ojos. Este jueves, Kiko se encargaba de nuevo de ‘El Club del Espectador’ y ha dado más detalles de cómo está afectando esta enfermedad su vida diaria.

“Hace poco tenía un 40% de visión en el ojo derecho y, en el otro, la tenía mermada”, afirmaba para, seguidamente, dar la noticia más alarmante: “Ahora ya no tengo nada de visión en el ojo derecho y los nervios están bastante dañados”. Aunque se haya hecho a la idea de que irá sufriendo un empeoramiento progresivo inherente a esta dolencia, mantiene el ánimo arriba y el sentido del humor: “En el ojo izquierdo tengo visión suficiente. Me dieron una serie de recomendaciones que no he cumplido. Prefiero mi calidad de vida que la que otros entienden”.

Matamoros ha visto cómo muchas de las actividades que le ha gustado hacer ha tenido que aparcarlas, así como rutinas que ha tenido que modificar. Y es que el glaucoma se ha revelado como una enfermedad bastante incapacitante a la que tiene que añadirle otro problema de visión: el astigmatismo. “Hay deportes que ya no puedo hacer. Y como también tengo astigmatismo, por la noche ya no conduzco y por el día cada vez cojo menos el coche”, confesaba.

Kiko ha decidido vivir y disfrutar el aquí y ahora, y es a lo que se aferra para hacer llevadera una situación que, según los médicos que le llevan, puede durarle diez años más.