Hablar de Irene Matamoros es hablar de la mayor pena de su padre, Kiko Matamoros. El colaborador ha vuelto a revelar lo mucho que le duelen sus hijos, con quienes ha mantenido, en la mayoría de casos, una relación compleja. Recobrada la buena sintonía con Laura, dejando por imposible a Diego e intentando preservar a Anita de las controversias con Makoke, su mayor mayor pena sigue siendo la pequeña nacida de su unión con Marian Flores.

La joven, que en la actualidad cuenta con veinte años, es la debilidad de Diego y Laura, pero también ese lazo que se le escapa al colaborador, pues ha sido la única con la que no ha convivido. Con los ojos brillantes de las lágrimas que amenazaban por salir, Matamoros ha mandado un mensaje a Irene. Una invitación que era casi el deseo de tener la oportunidad de ser un padre que solo pretende querer a su hija. “No es que vayamos a recuperar el tiempo perdido porque es imposible, pero espero que por los menos intentemos reconocernos y, en la medida de lo posible, que me perdone”, ha dicho en directo totalmente conmovido.

La joven ha permanecido en el más absoluto anonimato hasta hace poco por dos razones: una, la joven era menor de edad y no se podía mostrar su rostro ni en televisión ni en los demás medios de comunicación, y dos, es la hija más discreta del polémico Kiko.

Centrada en sus estudios, sabemos de ella que es una joven que saca buenas notas y que continua formándose. Para ello, su hermana Laura le entregó el premio de GH VIP. 100.000 euros (de los que hay que descontar una parte sustanciosa que se queda Hacienda) fueron destinados a su educación, para que ella pudiera escoger libremente la universidad en la que desea matricularse. Su hermana Laura paga. Matrículas, libros y demás han corrido a cargo de la ganadora del reality de famosos de Guadalix de la Sierra, en un acto que la honró y que la audiencia, entregada a su historia, aplaudió.

Sus hermanos mayores se han encargado de protegerla. En las redes sociales, tanto de Laura como de Diego, casi no hay rastro de la joven, pues han tratado de respetar el deseo de Irene de mantenerse al margen de toda la popularidad que los ha rodeado. Por supuesto, su Instagram es privado, y solo tiene abierto Twitter, donde no suele colgar fotos suyas, sino más de su día a día. Gracias a esto, es anónima y ha podido ser una adolescente más que no se preocupa más que por ir a clase, estudiar y sacar buenas notas.

No han sido pocas ocasiones las que Laura o Diego han asegurado sentirse dolidos por la manera en la que su padre ha tratado a Irene, relegándola a un segundo plano. Y se compadecían por él por no haber podido disfrutar de lo alucinante que era la menor. Inteligente, amable y buena, así la han descrito en infinidad de momentos, pues ambos reconocen que si ha habido una persona que ha salido perdiendo en las tensiones con Kiko, esa ha sido Irene. La más discreta, siempre al margen, siempre protegida.