Meghan Markle recibe críticas a diario y, según la prensa británica, parece que eso está afectando mucho a su ánimo. La ex actriz no está acostumbrada a un escrutinio público tan fuerte ni a los rumores constantes de sus enfrentamientos con Kate Middleton o la propia reina Isabel. Ante todo esto, Harry se ha propuesto protegerla a toda costa para que su mayor miedo no se haga realidad: que Meghan se convierta en la nueva Lady Di.

Diana de Gales no tuvo unos inicios fáciles cuando se unió a la familia real británica. Su llegada a Buckingham estuvo marcada por las malas críticas que recibía a diario y que ella no pudo digerir. Por eso, el príncipe Harry, que no deja de ver paralelismos entre la vida de su madre y la de su esposa, está muy preocupado por ella. La mala acogida que tuvo Diana determinó su comportamiento en los años posteriores y aunque después fue muy querida, su carácter quedó marcado para siempre.

Según el Daily Mail y el diario Express, Meghan parece seguir los pasos de la que habría sido su suegra y Harry siente una gran frustración al no poder protegerla de toda la negatividad que ha empezado a rodearla. Por si fuera poco está embarazada y eso solo hace que la presión sobre ella aumente aún más.

El primer medio citado publica que, según personas cercanas a la familia real, Meghan se siente “miserable” por todo lo que se dice de ella y Harry se está obsesionando con protegerla de todo ello para que no acabe igual que su madre, a quien el joven tiene muy presente por no haber podido ayudarla al igual que hace ahora con su esposa.