El pasado miércoles, en una vivienda de la localidad gerundense de Banyoles, aparecía el cadáver de una mujer de 53 años que había sido acuchillada. Lo había encontrado el hijo mayor de la víctima, que tras encontrar el cuerpo sin vida de su madre sobre un charco de sangre, llamó a los servicios de emergencia. En la escena del crimen había un cuchillo y una carta escrita por la hija menor de la mujer asesinada. Al día siguiente de conocerse el suceso, los Mossos d’Esquadra detenían a la joven en un apartamento de la familia en Platja d’Aro

Sasha, de 17 años, era detenida el jueves por matar a puñaladas a su madre. La joven de origen ruso fue adoptada por la víctima, Carme, cuando era un bebé de tres meses. Sasha tenía problemas psicológicos, según han contado a El Español personas cercanas a la familia. La joven, aficionada a la música rock y al deporte, había competido en equipos de su localidad.

Según los vecinos, Sasha y Carme discutían a gritos habitualmente. El martes madre e hija habían tenido una fuerte discusión. Los agentes creen que el homicidio tuvo lugar en la mañana del miércoles, conclusión a la que han llegado tras reconstruir los hechos con la asesina confesa y que, además, han confirmado los resultados de la autopsia.

La detenida por la muerte a puñaladas de su madre iba a empezar su carrera universitaria el año que viene. Tiene un hermano mayor que Carme, su madre adoptiva, había tenido en su primer matrimonio. Fue él quien alertó del suceso tras encontrarse con la escena del crimen. Carme vivía en el centro de Banyoles y era la presidenta de la comunidad de vecinos de su edificio.

La víctima regentó durante años con el que era su marido un albergue deportivo, al que acudían muchos aficionados al remo que practicaban ese deporte en el lago de Banyoles. La asesina confesa de Carme pasará a disposición de la Fiscalía de Menores. El Juzgado de instrucción 2 de Girona ha decretado el secreto de sumario.