Si hoy tu pareja te habla de la posibilidad de salir de compras y comer fuera, por ejemplo, no te lo pienses ni medio minuto. A veces eres demasiado cuidadosa con el dinero. Está bien que seas ahorradora, pero esto no significa no gastar ni cinco, sino gastar en cosas provechosas. El plan que te propone tu amor lo es. Os irá bien para desconectar, para tener ilusión por las cosas y para divertiros juntos. Quien dice compras y restaurante, dice paseo y cenita o salida al campo. Vale que gastarás un poco, pero no es una locura, es una necesidad, tanto para desestresarte como para que tu relación funcione como la seda. ¿Por qué no se lo propones tú antes de que abra la boca?