Nada más bajar del coche a su llegada al Congreso de los Diputados con motivo del 40 aniversario de la Constitución, los Reyes actuales han querido tener un gesto muy significativo con los eméritos. Felipe VI se acercaba a sus padre, el Rey Juan Carlos, para saludarle con dos besos, guiño que han repetido sus hijas, Leonor y Sofía, así como la Reina Letizia. Las niñas, a continuación, se han acercado a su abuela. La reina Sofía las recibía con una gran sonrisa. De este modo, la Familia Real hacía una verdadera declaración de intenciones.

Después del ‘descalabro de imagen’ que supuso el enfrentamiento entre reinas durante la última misa de Pascua, en la que hasta Leonor se deshizo como pudo del brazo de su abuela, incómoda con ella, la Familia Real ha hecho esfuerzos titánicos para restaurar su imagen de unidad; y esta ocasión era de lo más propicia para ello. Por primera vez se reunían tres generaciones de la corona en la celebración de la creación de la Carta Magna española y han procurado mostrarse de lo más cómplices.

Las niñas cada vez están más presentes en esta clase de actos. Conforme se acercan a la adolescencia, vemos que adquieren más protagonismo y, de hecho, en esta ocasión se han enfrentado a su primer besamanos celebrado en el Salón de los Pasos Perdidos. Han sonreído (Sofía siempre más que la primogénita) y han estrechado la mano de los miembros del gobierno. Además, hace poco más de un mes, la princesa Leonor leyó, en su cumpleaños, el artículo 1 de la Constitución, un gesto que marcaba su nueva vida ‘adulta’, a través del cual irá adquiriendo más presencia.